TODOS LOS QUE SEAN BENEFICIARIOS, VOLUNTARIOS O EQUIPO DE ORGANIZACIÓN DEL FSA DEBE ASUMIR ESTOS VALORES.

 

1.LA AUTOAYUDA O ESFUERZO PROPIO: El beneficiario, el voluntario o gestor no puede ser sujeto pasivo de la acción benéfica de otros, sino el participante activo para el mejoramiento de su propio destino.

2.RESPONSABILIDAD PROPIA: Significa asumir las propias responsabilidades en la conducción del fondo sin delegarlas en personas ajenas al beneficiario, voluntario o gestor.

3.DEMOCRACIA: Las decisiones se tomarán por consenso. Habrá un equipo designado para su administración, es decir para el estudio de los casos y adjudicación de las subvenciones pertinente, que deberá ponerse de acuerdo en los proyectos.

4.MISERICORDIA: Significa que el beneficiario, voluntario o gestor tienen un corazón abierto a la acogida de los demás, abierto a aceptar al SER de la persona más allá de sus virtudes y limitaciones. 

5.FORTALEZA: El beneficiario debe mejorar en la consecución de sus objetivos aumentando su fortaleza porque es la guía y la luz para no tropezar; la identidad de mi SER, la que me encauza y me exige ser mejor persona. El efecto transformador de la solidaridad desarrollará la fortaleza en el voluntariado y en la gestión del FSA.

6.IGUALDAD: Se recibirá a cada beneficiario con dignidad, igualdad y respeto independientemente de las condiciones que manifieste en la petición de ayuda. 

7.HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA: Se asume por los beneficiarios, voluntarios y gestores estos valores que implican la decencia en las actuaciones y la transparencia en los proyectos que se acometen, haciendo un informe explicativo de cada situación y de cómo se ha procedido.